Aug
10
Maldita Contradicción
Maldita contradicción del escritor, que de tanto vivir, sentencia al lector a estar inmóvil horas y días, inmóvil en un sillón, en una cama, en una silla, inmóvil en su casa o en un lugar desconocido. Lo sentencia a una esclavitud llena de libertad.
Maldita contradicción del lector que desea ser el bueno o el malo, desea ser ella o él, desea ser primario o secundario o acaso ser el menos nombrado, pero desea tomar partido de alguna manera y tener su propia contradicción, tener una historia digna de contar mientras por horas y días no hizo otra cosa que leer.
A esta vida le faltan más contradicciones, para que sin ir vayamos y sin saber sepamos.

Foto: Claudio Giovenzana
Taxco, México -Un pueblo mágico-